Design a site like this with WordPress.com
Get started

invisible borders

Las fronteras son barreras físicas que establecen separaciones entre un lugar y otro. Las separaciones entre los territorios delimitan accesos a bienes, personas y recursos. Sobre todo, las fronteras establecen límites que de ser transgredidos justifican el uso de la violencia entre, por ejemplo, un país y otro. En este sentido las fronteras permiten, facilitan y justifican la paz. En otras palabras, si uno respeta las fronteras a cambio uno recibe paz. 

Es fácil confundir las fronteras con los límites nacionales. Nuestros pasaportes están hechos para eso y los usamos cada vez que entramos o salimos de un país. Pero las fronteras también están hechas de separaciones invisibles entre nosotros. 

¿No están algunas personas de un lado o de otro, por ejemplo, cuando buscan trabajo o al momento de acceder a la salud o la educación? ¿No están algunas personas del lado en que hay muchas y diversas oportunidades y otros donde la mayoría se pelea por unas pocas?

Algunas personas nunca logran, por ejemplo, superar la falta de educación, la desigualdad o la precariedad material, así como otros nunca consiguen salir de su país o entrar a uno diferente. 

¿Es justo pasar tu vida de un lado sin nunca poder salir?, ¿Es justo vivir sin nunca haber conocido un servicio de salud digno, un sueldo justo o una educación de calidad?, ¿Es justo vivir sin tener acceso a los mismos privilegios viven las personas de países desarrollados?

Son estas fronteras de injusticia entonces las que nos mantienen separados unos de otros.

Algunos logran pasar al otro lado cambiando su situación por medio de la educación, el esfuerzo personal o la suerte. Pero esta ascesis no es accesible a todos. Así como tampoco existe una liberación individual por más que el sistema nos repita hasta el cansancio del “caso exitoso” o el “self made man”.   

Si las personas hacemos durante nuestra vida todo lo posible para movernos hacia el lugar en que se encuentra el bienestar y la dignidad: ¿Quién nos impone estas fronteras de las que hablamos?, ¿Quién divide a ricos de pobres, cuerpos blancos de cuerpos negros o cafés, gordos de flacos, mujeres de hombres?

Las respuestas a estas preguntas tal vez están en las bocas de quienes han creado la situación de crisis en que nos encontramos. Es decir, de quienes han ido creando a fuego lento la presión y el malestar que obliga a las personas a marcharse de sus familias, amigos, culturas y tradiciones en busca de un futuro mejor para ellos y para sus hijos.

¿Quiénes crean los ambientes de inestabilidad climática y política en los países del tercer mundo de donde provienen los inmigrantes y refugiados?, ¿Quiénes crean trabajos mal pagados y precarios para los habitantes de estas zonas?, ¿Quiénes extraen recursos naturales a bajo costo destruyendo los ecosistemas y zonas en que viven campesinos y pueblos indígenas?

Ninguno de nosotros tiene una aerolínea propia ni es dueño de un cohete para viajar a marte, menos aún tenemos un búnker subterráneo en el desierto en el que esperar el fin del mundo. No, no somos nosotros quienes obligamos directamente a todas esas personas a migrar escapando de la miseria.   

Sin embargo, las fronteras están grabadas en nuestra piel. Hemos crecido con ellas y no somos conscientes de eso hasta que atravesamos al otro lado. Hasta que no nos pongamos en los zapatos de los otros no somos capaces de descubrir nuestra verdadera identidad: fronteras invisibles.

Photo Sebastian silva https://a-visual-diary-for-tomorrow.tumblr.com/

Advertisement

Posted

in

by

Tags:

Comments

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: